El icono de “Las doce grandes fiestas en torno al Padre Eterno”, consta de un icono central del Padre Eterno y doce iconos, que cada uno de ellos representa una de las 12 grandes fiestas de Nuestro Señor Jesucristo.

Fue realizado por la Fraternidad Monástica de la Paz que hunde sus raíces en el monacato más primitivo de la Iglesia, pero, abiertos al Espíritu, han sabido florecer como “rama” nueva que se adapta con el transcurrir de los tiempos, a las instrucciones precisas del Espíritu.

Ellos quieren ser la presencia cercana de quienes, esforzándose en vivir en continua compañía de Dios, ofrecen su casa para quien quiera encontrarse con Él.

El II Concilio de Nicea (año 787) definió que los santos iconos son como la Palabra de Dios, sólo que escritos no con tinta y “papel” sino con colores, no con palabras sino con imágenes.

Tenemos aquí una síntesis del Evangelio, la Buena Noticia: Dios Padre, Creador de todo, envió a su Hijo al mundo para redimir a toda su creación que había caído bajo el poder del pecado y de la muerte. De este modo, el Amor misericordioso de Dios envuelve toda la vida del hombre y de la creación entera.

Esta es nuestra certeza como cristianos: Dios en su misericordia, nos envió a Jesús y para que no recorramos el camino solos, al Espíritu Santo.