Saludo del nuevo párroco a la comunidad parroquial de
“Santa María de la Dehesa”

Queridos fieles de la parroquia “Santa María de la Dehesa”.
Comienzo estas letras de saludo desde Letonia. Me encuentro desplegado en la operación FE XVII con el Ejército de Tierra desde el pasado 12 de junio.
Me llamo Mario Ramírez Torrero, algunos de vosotros ya me conocéis, debido a que he compartido algunos momentos junto a vosotros desde mi etapa de seminarista en el Seminario Castrense cuando íbamos a diversas celebraciones de la parroquia, o últimamente junto a mis compañeros el páter Benito y el páter Ismael.
Conocida la noticia de que el Señor Arzobispo Castrense me ha nombrado párroco de nuestra comunidad, me gustaría dirigirme a vosotros desde la confianza sincera y la disponibilidad absoluta para caminar junto a vosotros en el itinerario de la fe.
No será posible mi incorporación a la Parroquia hasta mediados del próximo mes de diciembre, cuando finalice la misión internacional en la que me encuentro, pero desde que tuve noticia de mi nuevo destino comencé a teneros presentes en mis oraciones y pensamientos, no pudiendo obviar las ganas de incorporarme cuanto antes a la tarea que me ha sido encomendada.
En estos meses de ausencia, en los que comenzará el nuevo curso pastoral y en los que el páter Benito seguirá siendo administrador parroquial, ruego que ayudéis al páter Ismael a paliar mi ausencia. Entre todos será más fácil.
Sin duda, llego a una parroquia viva, a una comunidad creyente en la que la oración es su centro de operaciones. Os ruego que recéis por mí para que siempre, en todo momento, como dice el apóstol san Pedro a los presbíteros pueda ser: un pastor del rebaño de Dios que tenga a mi cargo, gobernándolo no a la fuerza, sino de buena gana, como Dios quiere; no por sórdida ganancia, sino con generosidad; no como déspotas sobre la heredad de Dios, sino convirtiéndome en modelo del rebaño (1Pe, 5, 2-3).
Asumo la responsabilidad de continuar la estela, el ministerio de los compañeros que me han precedido, especialmente el páter Benito, al que sucedí en San Fernando y sucedo ahora en la Parroquia, después de siete años en los que la parroquia ha crecido, se ha dinamizado y ha incorporado nuevos cometidos y servicios. Ahora me toca asumir esta tarea, continuar con lo que existe, e intentar, si es posible, sumar algo, siendo consciente de que llevamos este tesoro en vasijas de barro (2Cor 4, 7).
Me tocará vivir junto a vosotros el proceso de cambio en el barrio debido a la Operación Campamento, momento en el que seguramente crezca nuestra barriada. Más que nunca hemos de ser una Iglesia cuya misión no ha de ser otra que la de llevar el Evangelio de Cristo a todos los hombres sin distinción, asumiendo los desafíos que, como comunidad, requiere el momento.
Nadie puede quedarse fuera de esta misión. Niños, jóvenes, adultos, ancianos. Todos ocupamos un lugar en nuestra parroquia. Y si no es así, debemos encontrar el espacio y la manera.
Sin más, me despido hasta diciembre, y como os he manifestado, ruego que recéis por mí y por los otros 628 españoles que están junto a mí. Sé que una de esas velas que se encuentran encendidas junto al altar por nuestros militares que se encuentran en zona de operaciones, cobra un nuevo sentido.
Que el Señor me guíe en esta nueva tarea y que nuestra Señora y Madre, Santa María de la Dehesa interceda por todos nosotros.
Páter Mario Ramírez Torrero.
En Adazi, julio de 2025